Guatemala, 1 de enero
de 2008
EL AÑO DEL DESAFIO
INTRODUCCION
La proclama que se realiza para el año 2,008
es la proclama número doce, de esta proclama vienen cosas grandiosas para el
pueblo de Dios, pero es necesario que como hijos de Dios creamos lo que Dios
envía a su pueblo, en la Biblia hay un árbol, llamado el árbol de la vida que produce
doce frutos y sus hojas son para la sanidad de las naciones (Ap 22:2) el fruto numero doce de las
proclamas viene en el año número ocho de este tercer milenio, esto significa
que muchos ministros este año serán enviados a las naciones para que puedan
sanar a las gentes porque son como el árbol plantado junto a corriente de aguas
(Sal.1:1) este año el mundo tendrá un tiempo de sequía, pero el árbol de Dios permanecerá
fructífero siempre.
DESARROLLO
La proclama debe de tener una promesa y un
mandamiento, que deben de cumplirse; la promesa es una palabra profética
(Heb. Imrah) que se cumplirá en el transcurso del año profético; la promesa es
un fruto que viene a la vida del cristiano, por ejemplo, un fruto en el hogar
es que puedan concebir hijos, dentro del matrimonio, pero el cumplimiento de la
promesa viene cuando nosotros actuamos para obtenerla; en cambio el
mandamiento (Heb. Mahamar) viene por medio del ministerio apostólico y es
una orden que proviene de Dios para bendecir la vida de la iglesia; el
mandamiento del año está ligada con un desafió que es proclamado para la
iglesia y que debe de cumplirse. Necesitamos
que la iglesia de Cristo sea edificada en el fundamento de apóstoles y profetas
(Ef. 2.20)
(Gn. 1.10-12) el relato de la
creación señala que en el tercer día, Dios separó el agua de la tierra, lo
supervisó y vio que era bueno. A pesar de que fue Él mismo quien creó las
cosas, de igual manera las supervisa, nosotros como hijos de Dios debemos también
ser como nuestro padre, creadores. Por
lo que Dios nos delega para que podamos crear y criar; en el siguiente verso (11)
.Dios dio un mandamiento (mahamar) para que su creación de fruto, por ejemplo,
de la mezcla del burro y la yegua sale una mula, la cual no puede multiplicarse
porque es estéril, en cambio nosotros que somos el fruto de su padecimiento, de
su aflicción, de su obediencia, debemos de llevar fruto dentro de nosotros, porque
el trigo cayo a tierra y al morir dio mucho fruto (Jn. 12:24) (verso 12) el tercer día la tierra produjo
hierba, semilla y fruto, al ver fruto Dios supervisó nuevamente su obra, esto
solamente se da en el tercer día de la creación, esto es figura de que El Señor
se presentará dos veces en el tiempo final para supervisar su obra, la primera
vez será en la parusía para ver el fruto de la novia y la segunda ocasión será
en la Epifanía cuando regrese a la tierra para gobernar.
El fructificar sucedió en el tercer día y el
apóstol Pedro dice que un día es como mil años, (2 Pe. 3:8) esto significa que cada
día creativo eran de mil años, al hacer una aplicación al tiempo actual,
partiendo desde el nacimiento de Cristo, han pasado más de dos mil años, por lo
que estamos en el tercer milenio, estamos pues en el tercer día, que es cuando
llegó el mandamiento de dar fruto; A partir del
año 2,000 se inició el tercer milenio, por lo que este es el milenio del
fruto.
Goliat se paraba dos veces al día frente al
pueblo de Israel para desafiarlo y nadie aceptaba ese desafío, hasta que llegó
David (1 Sa. 17:4-11) Vienen tiempos gloriosos para la iglesia durante este
año, pero es necesario que la iglesia sea proactiva y no solo reactiva ante los
eventos que se acercan, debe de actuar y crear porque somos hijos de un Dios
creador, una manera de hacerlo es conquistar
por ejemplo la situación económica que ha estorbado a muchos, y la
manera es aplicando el mandamiento apostólico para obtener la victoria. Este
año Dios nos invita para hacer hazañas y proezas y serán hollados nuestros adversarios (Sal. 60:12) Dios nos
desafía a que este año hagamos cosas que siempre hemos deseado pero que nunca
nos hemos atrevido a realizar,
(Gn. 8:1) DESAFIO DEL REINICIO
El numero ocho es figura del reinicio, cuando
Dios comenzó de nuevo a poblar la tierra, luego del diluvio, lo hizo por medio
de ocho personas (1 Pe. 3:20) este es un año en el que todos los que antes han
fracasado, se deben de preparar, levantar, porque el tiempo es el adecuado para
comenzar de nuevo, aún a ministros que les han divido la iglesia, este año
podrán levantarse y comenzar de nuevo, creando una obra grande. Los que tienen
que comenzar de nuevo, los que vieron la destrucción de su iglesia y de su
casa, que fracasaron en su negocio, aquellos que fueron despedidos de su
empleo, tienen el desafió de comenzar de nuevo y triunfar, el reinicio está a
las puertas, y Dios nos desafía para que seamos valientes. Lo primero que Dios hizo en el momento del reinicio
al concluir el diluvio fue soplar para que la tierra nuevamente estuviera en
condiciones de ser habitada, luego Jesús de igual manera cuando ya había
resucitado, sopló sobre los discípulos y el Espíritu Santo sopla sobre la
iglesia en el día de Pentecostés (Hch. 2:2) siendo cada uno de ellos tiempos de
reinicio.
(Gn. 12:1) EL DESAFIO DE OBEDECER
Una faceta es la matrimonial, en la cual un
hombre debe dejar la ligadura familiar y que se una a su cónyuge, también se
puede aplicar para el ministro al cual Dios lo llama para que deje la iglesia
local en la cual ha trabajado por mucho tiempo y que sea obediente para ir a el
lugar que El Señor le dirá, para expandir el reino de Dios. A Abram le dieron
la orden de irse y se fue, sin preguntar a dónde se iría, muchas veces Dios nos
hace un desafío para que se evidencie si le vamos a obedecer o no, nuestra
actitud debe de ser la de actuar, no la de preguntar las condiciones en las
cuales seremos enviados, lo único que nos pide Dios es que seamos obedientes al
llamado, como lo hizo el apóstol Pablo (Hch. 26:19)
(Ex. 12:41) DESAFIO DE SALIR DE EGIPTO PARA
SIEMPRE
El faraón estuvo negociando con Moisés para
que presentaran sacrificios al Señor de distinta manera, primero les dijo que
presentaran sacrificios dentro del país, luego en el desierto (Ex. 8:25, 28) después
quería que salieran solamente los hombres, pero no los niños ni mujeres (Ex.
10:10-11) más tarde quería que se fueran, pero que dejaran sus animales en la
tierra de Egipto (Ex. 10:24) hasta que finalmente fueron enviados con todas sus
pertenencias (Ex. 12:32) Abram ya sabía que sus descendientes estarían esclavizados
durante 400 años, pero que saldrían libres (Gn15:13) Moisés fue levantado para
que luego de 430 años todos los
Israelitas salieran libres (Ex. 12:40-41) nosotros también debemos de salir de
Egipto, que es figura del mundo y vivir para Cristo, porque quien es amigo del
mundo, se convierte en enemigo de Dios (Stg. 4:4) el que honra al Señor con su
actitud, también recibirá honra de parte de Dios (1 Sa. 2:30)
(Lev 12:3) EL DESAFIO DE CIRCUNCIDAR EL
CORAZÓN
En lo literal, los niños sangran menos al ser
circuncidados al octavo día; pero cuando la circuncisión es para un hombre,
esta produce mucho dolor, sobre todo el tercer día (Gn. 24:24-25) en este tiempo ya no está
vigente ese pacto de la circuncisión, porque si fuera literal el acto, las
mujeres no podrían circuncidarse; lo que ahora debemos de hacer es quitar la
carne que envuelve nuestro corazón, de manera que seamos sensibles a la voz de
Dios y podamos entender (Mt. 13:14-15).
Goliat perdió la batalla contra David, una de las razones fue que era
incircunciso, es decir que no tenía pacto, pero David que a pesar de ser
pequeño en comparación de su rival, si tenía pacto con Dios y triunfó (1 Sa.
17:26) debemos de quitar la carnalidad que pueda estar en nuestra vida, como
símbolo del pacto con Dios.
(Num. 12:1-15) EL DESAFIO DE ORAR POR LOS QUE
NOS PERSIGUEN
A veces escuchamos que algunas personas
hablan mal de nosotros, incluso nosotros tampoco debemos de hablar mal del rey
porque un ser alado llevará la información (Ecl. 10:20 R95) a David le dolió
mucho que su amigo con el que compartían en la casa de Dios fuera quien se puso
en su contra (Sal. 55:12-14) Moisés cuando estaba en el desierto, sufrió la
actitud de sus hermanos Aarón y María, pero Moisés pidió por la restauración de
su hermana; este es el tiempo de orar
por los que nos persiguen para bendecirlos; Esteban en sus últimos momentos
pidió al Señor que no tomara en cuenta ese pecado de los que lo apedrearon (Hch
7:59-60)
(Dt. 12:2-3) DESAFIO DE DESTRUIR TODA
IDOLATRIA
Las naciones cananeas rendían culto a sus
dioses en tres lugares, montes altos, los collados y debajo de todo árbol
espeso; siendo la orden del Señor demoler sus altares, quebrar los pilares sagrados,
quemar a fuego sus imágenes de Asera, y derribar las imágenes
talladas de sus dioses. Jacob antes de
levantar un altar al Señor quitó todo ídolo de entre los que habitaban con él (Gn.
35:1-4)
(1 Sa. 12:2-4) DESAFIO DE SER IRREPENSIBLE
Samuel cuando presentó a Saúl como rey pidió
que testificaran contra él si había actuado de manera injusta con alguno, o si
se había quedado con los bienes de alguna persona, pero no había nada que
señalarle. Debemos de vivir en integridad para El Señor, que no exista ninguna
acusación contra nosotros, A Daniel le buscaron una falta o motivo de acusación
por su labor pero no había porque era fiel en su trabajo (Dn. 6:4)
(1
Sa. 12:23) EL DESAFIO DE PAGAR EL MAL CON BIEN
A pesar de que Samuel creía que había sido
rechazado para ser juez de Israel, no dejo de orar por el pueblo, el profeta
Eliseo cuando era perseguido por los Arameos, le pidió al Señor que los dejara
ciegos por un tiempo y luego los condujo hacia la ciudad de Samaria, donde
fueron tratados bien, de manera que a partir de esa fecha las bandas armadas de
los Arameos no llegaron a molestar más (2 Re. 6:18-23) hay cristianos que
buscan vengarse del daño que recibieron, pero la ley decía que quien encontrara
un animal del enemigo tenía que devolverlo o si estaba caido, ayudar a
levantarlo (Ex 23:4-5)
(2 Sa. 12:20) EL DESAFIO DE LEVANTARSE
DESPUES DE LA CAIDA
David cometió varios pecados, siendo de los
más conocidos el adulterio con Betsabé y la orden de matar a Urías, al pecar ocultó
su pecado de manera que mientras cayó sus huesos se envejecieron (Sal. 32:3;
38:3) hay cristianos que al igual que David, fallaron, se ensuciaron con el
pecado, pero ahora tiene el desafío de poder levantarse, lavarse, ungirse y
cambiar sus ropas y entrar de nuevo a la casa de Dios para adorar. Es necesario
que recordemos que tenemos un Dios misericordioso que nunca desprecia al
necesitado.
(1 Re. 12:7) EL DESAFIO DEL SERVICIO
Roboam recibió dos consejos, el de los
jóvenes era de actuar con altivez, pero el de los ancianos era de volverse en
un servidor del pueblo, por no querer ser servidor dividió el reino. Cuando Jesús tomó la toalla para lavar los
pies a los discípulos, les dijo que el mas grande es el que se convierte en el
servidor de otros (Jn. 13:4-16) con su
ejemplo nos lanza el reto de que nos volvamos servidores de Dios.
CONCLUSION
Dios
sabe que hemos tenido en nuestro corazón deseos, pero que nunca nos hemos
atrevido a realizar, ya sea por temor o por creer que nuestro anhelo es
imposible de hacer; el año del Desafío es para orar y actuar de manera que
podamos tener todo lo que hemos anhelado porque Dios nos concederá las
peticiones de nuestro corazón (Sal. 37:4)